¿Cómo aprender a escucharme a mi misma?

¿Cómo vivir mas en el presente?

¿Cómo conectarme con la espiritualidad?

¿Cómo conocerme a través de la meditación?

¿Cómo me escucho internamente?

 

A través del silencio, quietud y atención de la experiencia.

 

Meditar ha sido y es un camino de autodescubrimiento interior inmenso, cada día aprendo más, de mi misma, mi divinidad, mi esencia, la energía de consciencia detrás de la mente.

Empezar a meditar es una decisión personal, interna, íntima contigo misma.

Mucho mas allá de todos los beneficios que trae meditar. Meditar se convierte con el paso del tiempo, en un camino más congruente, más consciente y conciente contigo misma, con tus propósitos, con la claridad con la que quieres ver la vida.

Tanto si ya llevas un buen tiempo meditando o si te está rondando la curiosidad. Ya sea si deberías empezar a meditar, te lo recomendó alguien, cómo empezar, cómo saber si lo harás bien o mal.

 

Prueba.

Como todo en la vida, el primer paso es probar. Sería mucho mejor empezar a probar con meditaciones guiadas y con voces y estilos de meditaciones diferentes hasta que encuentres el que resuene contigo y por supuesto que te haga sentir como realmente deseas.

 

Inicio empírico.

Aunque toda práctica de meditación tiene un trasfondo empírico, me refiero a que, particularmente me inicié en la meditación experimentando dejando de escuchar mis pensamientos y empezar a escuchar el ambiente que me rodeaba y sin saber que estaba meditando.

Darse cuenta de que podemos controlar y entrenarnos hacia dónde dirigir la atención es una forma de meditación. Que en este caso, me estaba entrenando en dirigir mi atención bajo un estímulo exterior a mi.

Así que, si te sientes más curiosa en iniciarte en la meditación de esta forma, pues adelante, ponte una alarma y solo sumérgete en dirigir tu atención en todos los sonidos que te rodean, olores, colores, formas. Enfócate en observar cómo funcionan todos tus sentidos uno a uno como si fuera la primera vez que los conoces en su máxima expresión.

 

Tres pasos para iniciarte en la meditación:

Silencio.

El silencio es una escucha activa desde adentro, de tu interior.

Si cierras los ojos y te permites escuchar, tu primer acercamiento es naturalmente escuchar tus pensamientos. Escuchar los pensamientos al principio puede ser algo abrumador porque tal parece que mientras más atención les pongas, se harán más ruidosos y de pronto te verás envuelta en ellos y sus historias.

Aprender a escucharte en silencio es dirigir la atención hacia lo que te ocurre, hacia adentrarte a cómo te sientes por dentro pero con una mirada neutral, sin juicio, ni crítica de lo que observas. Como si observaras una película donde hay fuego y la pantalla a través de esa observación no sufre ningún cambio, ni se quema.

De igual forma podemos iniciarnos a observarnos desde adentro en un silencio pleno sin intervenir en lo que observamos, atentas a lo que acontece mucho más allá del pensamiento y la mente. Ese silencio se hará más revelador cuando te das cuenta que detrás del pensar, se abre un mundo de sensaciones y contemplación plena, en calma y tranquilidad inquebrantable.

Quietud.

Quietud es aprender a estar cómoda en la contemplación que te trajo el silencio, es como adentrarte a la pura consciencia sin necesidad de querer mover tu atención o físicamente hacia otro lado.

Somos seres dinámicos y estamos en un mundo que exige movimiento, actividad, prisa, acción. Es natural que exista incomodidad inicial cuando te dispones a estar cómoda en un cuerpo quieto.

Las primeras experiencias serán de intentar y casi luchar que tu cuerpo se sienta cómodo en una posición por unos minutos.

No te agobies, la mente necesitará de evidencia que el estar quieta físicamente e internamente es seguro.

Para ello: Trae consciencia plena en la quietud y como evidencia enfoca tu atención en el cuerpo físico, enfócate en total curiosidad y observación sobre cómo se siente tu cuerpo en una sola posición por un momento haciendo nada.

Adéntrate a las sensaciones de observar:

¿Cómo se sienten tus pies?, ¿cómo se siente el calzado o la superficie sobre la que estás parada?, ¿cómo se sienten tus piernas en quietud, cómo se sienten tu pelvis, tus glúteos sobre la silla si estás sentada, cómo se siente tu abdomen al respirar inhalando y exhalando?

Involúcrate momento a momento qué sucede en tu cuerpo físico.

Si algo te molesta como una picazón, cosquillas, adormecimiento, muévete si es necesario para sentirte cómoda. Continua con la autoexploración en esta quietud y observa segundo a segundo de qué se trata esta picazón, cómo se siente en la piel, cómo se expande o se contrae esa sensación, adéntrate en la sensación de la picazón como si la observaras con una lupa detenidamente; ¿qué forma podría tener sobre la zona del cuerpo donde se siente más?

Quietud es observar también tu cuerpo, mente y espíritu como un todo en plena consciencia y paz interior.

Atención.

La atención como lo he mencionado muchas veces en este post, es un elemento que engloba toda esta experiencia, si te fijas en todo este ejercicio, se trata de dirigir la atención en un cuerpo-mente relajado, es como aprender a estar alerta en un estado relajado.

La atención es consciencia pura que solo se manifiesta dejando de hacer, darte el permiso de hacer nada es uno de los más grandes desafíos a la hora de meditar.

Aprender a estar en ese equilibrio de usar por primera vez una atención activa, plena, que sí, inicialmente se requiere de un esfuerzo extra, pero que poco a poco se unirá a la consciencia y es ahí donde comprenderás el poder de hacer nada en la contemplación de toda tu experiencia de estar viva momento a momento.

 

Estos tres pasos para iniciarte en la meditacion tambien es aplicable a la vida, no solo meditas, te conoces, te adentras a la espiritualidad, a traves de estos tres pasos te escuhas internamente.

 

¿Principiante en meditación?

Me gustaría saber tus primeros acercamientos al meditar.

Te leo.