¿Quién soy yo, qué hay más allá del miedo, más allá de la inseguridad, de tus pensamientos limitantes, negativos, que hay detrás de tus hobbies, de lo que te gusta hacer, de tu forma de ser, de tu profesión, de tu persona, de tu personalidad, de tu ego, de lo que haces para ganarte la vida, para lograr tus sueños, para procrastinarlos, que hay detrás de tus excusas, que hay más allá de todo lo que representas para los demás, para ti mismo?

La primera vez que visité a mi psicoterapeuta me hizo una pregunta que creo cambió todas mis redes neuronales, por así decirlo, me quedé pensando en ésta pregunta que me ha tenido días sin poder contestarla con mayor definición, seguridad, una pregunta tan grandiosa, poderosa, desafiante, la más simple de todas y a la vez no tan fácil de contestar desde la mente.

¿Quién Soy Yo?

La respuesta no está en contestarla con la mente, no hay que sentirla, se trata de interiorizarla, sin buscar aprobación, sin juzgar, sin interponer pensamientos, sin buscarla en el pasado, o en quien queremos ser, está mucho más allá del miedo, más allá de la mente, de la consciencia, está más allá de ser solo una pregunta, es una oportunidad de ver por la ventana de nuestro interior, un camino hacia el centro de nuestro ser.

No tiene identificación con nuestros pensamientos, emociones, sentimientos.

Es el inicio a un camino de descubrimiento solo si en verdad quieres saber sobre tu existencia plena.

Como cuando te asomas a esa ventana de un lugar desconocido y quieres explorar que hay allá afuera.

¿Qué es lo primero que ves en este momento, ahora?

Sin expectativas, sin inmiscuirte en lo que piensas que observas.

¿Quién Eres? 

Más allá del tiempo y el espacio, porque no importa donde estás ahora, no importa adónde quieres llegar o de dónde vienes, importa quién sientes que eres en éste justo y preciso momento.

Y mientras más dejo de pensar, solo observo, observo con atención plena, si no soy la coach, no soy la viajera, no soy la meditadora, no soy nada de lo que me gusta hacer, leer, escribir, diseñar, no soy mis miedos, no soy mis inseguridades, aquella sin rostro, sin cuerpo, sin carrera, sin experiencias que me definan, sin identificarme en mis pensamientos porque ellos son un instrumento y yo un objeto que los observa.

Soy el sujeto que percibe mas no un objeto percibido. Antonio Blay

La nada

De pronto me encuentro en la nada, me pregunto:

¿Qué hay detrás de todas mis máscaras, quién soy?

De pronto está el silencio, de pronto el sentido de plenitud, nada me falta, no hay carencias, no hay dolor, no hay dudas.

¿Es que acaso soy la nada?… de pronto no es nada, no es solo silencio, el silencio lo es todo.

El único medio que tenemos para descubrir este Yo, es a través de soltar todo (absolutamente) lo que es experiencia, conocimiento y quedarnos atentos, despiertos, presentes en el vacío, en el silencio, en la oscuridad, en la inmovilidad. Antonio Blay.

Voy comprendiendo que todo mi mundo se deriva de quien soy, esencia pura.

Herramientas para tu autoconocimiento a través de la meditación

En la búsqueda de mis respuestas, en el camino hacia el centro de mi ser, disfruto mucho encontrando material y ejercicios que impulsen el autoconocimiento, como esta experiencia al meditar, escribirla y compartir beneficios y más experiencias de meditación u otros hábitos que sirvan de ayuda para encontrar tus propios “para qué(s)”. 

Te invito a que te desafíes, a que inicies este fascinante camino de autodescubrimiento, interiorización y consciencia meditando.

Te dejo uno de los ejercicios de meditación ofrecidos por el psicólogo y espiritualista español Antonio Blay.

Manifiesta que es importante situarse en el centrismo, en un eje central, donde tú eres tú. No confundir esto con una actitud de control y rigidez. Es a través de la práctica que irás aprendiendo a situarte sin tensión.

Centrarse consiste en situarse en el fondo del yo experiencia. La permanencia constante en el fondo, en el centro, conducirá a la Realización; pues la vida es radial, surge de un núcleo y se manifiesta de forma expansiva.

Ejercicio práctico:

Sentarse cómodamente y con la espalda recta; cerrar los ojos. Respirar abdominalmente y aflojarse; relajarse. Tomar conciencia de sí mismo, aquí, ahora.

1ª fase. Seguir con atención la respiración abdominal; ver que ella proviene de una energía que surge de un punto, hacia atrás, hacia la base de la columna. Cuando se ha localizado este punto centrarse en él sintiendo que “Yo soy Energía” desde el Fondo de mi nivel vital. Mantenerse en él unos minutos. 

2ª fase. Situarse en el pecho. Sentir que se expresa Amor; a una persona, por ejemplo. Luego sentirse expandiendo este Amor hacia todo y a todos. Descubrir de donde surge este Amor; veremos que procede del Fondo (hacia atrás). Centrarse en este punto sintiendo que “Yo soy Amor” desde el Fondo de mi nivel de sentimiento. 

Mantenerse en él. 

3ª fase. Situarse en la cabeza. Imaginar un paisaje amplio y hermoso. Crear un estado de serenidad y calma mental, y ver que esta Paz y esta Serenidad vienen del Fondo. Centrarse en él sintiendo que “Yo soy esta Paz mental, este Silencio mental que me rodea en este gran espacio”. Mantenerse en él.

 4ª fase. Mantenerse PRESENTE en Silencio, dándose cuenta de “YO-SER”, sin referirlo a nada. Solamente la sensación-eje de sí mismo, la verticalidad que une los tres puntos trabajados en una Presencia Integral. 

5ª fase. Abrirse hacia arriba, hacia los Niveles Superiores, y entregar el Estado conseguido (el Ser que es uno mismo) a lo Alto, a lo Superior.

Efectuar unas respiraciones completas antes de abrir los ojos. 

Conceptos propios de autodescubrimiento y otros inspirados por el Dossier “Jornadas de Antonio Blay”. 

 

¿Quién eres, más allá de tus pensamientos, de tu mente?

¿Te das tiempo para ti y tu silencio?

Cuéntame en los comentarios el resultado de este u otro ejercicio que realices para estar más cerca de ti.

 

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