Establecer una intención es como dibujar un mapa hacia donde desees ir, se convierte en una fuerza que impulsa hacia tu consciencia superior. Sin una intención, no hay mapa, y estarás conduciendo en un camino sin destino en tu mente.

Chandresh Bhardwaj

El poder la intención

La intención en la meditación se basa principalmente a la experiencia de meditar.  Ayuda a mantener el enfoque y concentración durante la práctica.

Las intenciones varían de persona a persona incluso si practican el mismo tipo de meditación, van más allá de un solo objetivo a lograr en la meditación, es un propósito propio, una frase o una oración que guia tu práctica de meditación, en la que puedes recurrir durante la práctica, especialmente en los momentos de distracción o crítica interna que suele estar presentes durante la meditación.

Es por eso que la intención no debe ser forzada o aprendida de alguien más, tiene que venir de una misma y creer en ella.

La intención no es un objetivo: Diferencia entre un objetivo y una intención

“Solo cuando meditamos por sí mismos, en lugar de tratar de obtener algo de la meditación, encontramos los resultados que buscamos”

Ed Halliwell

La meditación es un acto de presencia, de apertura a la experiencia, de un regresar continuo al presente cuando la mente empieza a divagar. La sensación de tratar, esperar o querer que las cosas sean diferentes es dejar que la práctica sea solo mental, en lugar de practicar presencia; si te dejas involucrar en las historias de la mente, ese no es el objetivo de meditar.

Es por eso tener en cuenta las diferencias entre ejercer mandatos o demandas de lo que se quiere en la meditación solo como un resultado, un objetivo luego de meditar; cuando el fin de meditar es la meditación misma.

Ed Halliwell profesor de mindfulness y escritor, facilita esta distinción manifestando que:

La diferencia entre objetivo e intención está en experimentar lo que pasa ahora y lo que nos gustaría que pasara.

Dejarnos guiar por un objetivo “quiero tener paz y tranquilidad” crea una discrepancia entre lo que experimentamos ahora entre lo que nos gustaría que suceda. Esto inevitablemente conduce a la tensión, se comienza a juzgar la experiencia como “no lo suficientemente buena”, “inaceptable” o “de la que hay que salir”. Este juicio puede descalificarnos y decidir que no está brindando la tranquilidad que se prometió.

Al establecer objetivos y medir el momento en contra de ellos, tenemos prácticamente garantizada la decepción.

Al establecer intenciones, no hay un resultado requerido, solo nos conectamos con lo que acontece, con el “solo voy a practicar y ver qué pasa”

Halliwell dice que las intenciones son encontradas en el presente, y solo por manifestar una, ya has conseguido lo que te propones. “Una intención no puede fallar porque sucede en el momento”.

Al definir una intención simplemente te conectas con el curso elegido “voy a practicar y ver qué pasa”, por eso la curiosidad es base de la meditación.

La intención tiene fuerza, ya que está enraizada en la realidad, pero también en la flexibilidad. Mantener una intención no significa que nuestras acciones no puedan cambiar, en base a lo que descubrimos”

Ed Halliwell

Las intenciones vienen de adentro mientras que los objetivos vienen de afuera, no tienes que buscar allá afuera mayor satisfacción, lo que deseas ya está dentro tuyo, como una semilla y quizás se necesite de alguna guía para que ayude a cultivarla, pero el alivio que buscas es darte cuenta de que no necesitas tratar y ni ser alguien que no eres.



Características de una intención:

  • Positiva: Asegúrate que tu intención tenga un tono positivo ya que la mente no distingue frases negativas como por ejemplo “ya no quiero tener este estrés que me molesta” porque en realidad estarías atrayendo negatividad a tu práctica, en cambio “mi intención es traer paz y calma durante esta meditación” es muy diferente, eleva tu energía y también puedes empezar a hacer cambios positivos a tu lenguaje interno y bajar las revoluciones de tu crítico interior.
  • Formuladas en tiempo presente, evita el “debería, me gustaría, sería; cámbialos por “elijo, puedo, hago, soy capaz, tengo”
  • Asegúrate que la intención cambie y crezca en el tiempo, evita mantener una misma intención por mucho tiempo y no la cambies muy frecuentemente, permite que tus intenciones evolucionen ajustándose según tus necesidades.

Ejemplos de intenciones:

  • Tengo la intención de manifestar la felicidad de forma natural.
  • Por estos 10 minutos me concentro en mi meditación, no hay nada más que haga ni piense durante este momento.
  • Acepto mis pensamientos y emociones tal como son, los acepto y los dejo ir.
  • Tengo la intención de abrir mi corazón y aceptarme tal como soy.
  • Tengo la intención de observar con curiosidad lo que descubra en esta meditación.
  • Cultivo presencia, aceptación y amor propio en esta práctica.
  • Tengo la intención de perdonar a otros y a mí misma.
  • Estoy abierta a la abundancia y al recibimiento.
  • Tengo la intención de soltar mis cargas y dejarme llevar hacia mi consciencia.
  • Tengo la intención de cultivar presencia y ver qué sucede.

Acomódalas según tu propia voz, aquí algunas pautas:

¿Cómo definir una intención?

Una buena forma de establecer tus intenciones es escribiendo a mano.

Según estudios manifiestan que la escritura a mano ayuda a estimular las capacidades neuronales, ayuda a ejercitar el cerebro obligándolo a enfocarse en lo que desea creando imágenes mentales y a aprender lecciones más rápido escribiendo.

Si aún no cuentas con un diario personal, esta es una muy buena forma de estrenar uno definiendo tus intenciones con estas simples preguntas:

¿Cuál es mi deseo más profundo de practicar meditación?

¿Cómo me quiero sentir al meditar?

Escribe largo y tendido y luego concreta frases que sintonicen con tu momento y quieras establecer como intenciones a tu práctica.

Finalmente tienes que confiar en tu práctica y dejar ir expectativas, creo firmemente que si crees en tus intenciones no tienes que hacer nada de esfuerzo o traer a la mente imágenes acerca de esa intención.

Meditar es aprender a dejar ir, empezar a solo ser, la intención encontrará su forma de manifestarse.

¿Qué intenciones estableces a la hora de meditar?

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