En el mundo de la multitarea y el andar a las prisas nuestra atención está en todas partes.

Cada vez se vuelve en una tarea difícil poner real atención al presente, con tantos estímulos, es normal que la mente divague con facilidad.

Pero qué pasa cuando estás ocupada corriendo a las mil reuniones y compromisos del día. Darte espacios de calma, relajación o de reconexión se vuelve casi imposible. No tener recursos saludables para darte esa reconexión o no tener el tiempo para sentarte contigo misma y preguntarte cómo estás o soltar esa emoción incómoda hace que te “agarres” de lo que tienes a la mano para poder lidiar con esa falta de reconexión o de simplemente descanso.

Y quizás por eso vas a “llenarte” de más ocupaciones, más citas, compromisos, más atención hacia los demás o recurres a la comida como ansiolítico o como recurso para sentirte mejor queriendo aliviar ese vacío de ti.

“Deja de llenar con la comida lo que solo puedes llenar con amor”. 

Ana Arizmendi

¿Cuándo fue la última vez que te diste verdadera atención a ti misma y a nada más sin distracciones?

Aquí te propongo llevar la atención hacia ti a través de tu relación con tu plato de comida y el acto de comer como recurso para reconectar contigo misma. Observar simplemente el acto de comer en cada bocado es una forma de darte esa pausa, enfocarte en el momento presente y también estar conectada con lo que surge mientras comes, desde tu interior.

¿Comes desde la culpa o placer?, ¿comes apresurada o masticas lo suficiente?, ¿qué significa para ti ese alimento que escogiste hoy?, ¿esperas que la comida te ofrezca el descanso y relajación que necesitas? ¿solo comes en grupo o no te importa comer sola?

¿En qué piensas mientras comes?

Es muy usual que viviendo el día en automático probablemente también te alimentes en automático pensando en lo siguiente que tienes que hacer o mientras trabajas en algo. De repente te acabaste el plato, no estuviste presente en cada bocado y lo más probable es que sientas que aún necesitas comer más.

“Darte tiempo de calidad para ti a través de saborear y disfrutar cada bocado de tu comida es un acto de autocuidado”

¿Cómo puedes cultivar atención plena con la comida?

Aquí unos recurso conscientes y cómo estar presente mientras comes:

  • Deja el piloto automático cuando estás apunto de comer, date unos 5 minutos como mínimo de consciencia entre el dejar de trabajar y el empezar a comer. (toma respiraciones profundas, ve al baño a refrescarte, ponle presencia mientras te lavas las manos tomando atención a la temperatura del agua, la textura del jabón, el frote de tus manos.)
  • Enfócate en tu comida con atención, intención y curiosidad.
  • Antes de masticar presta atención al bocado, presta atención a su olor, color.
  • Date del tiempo de masticar cuidadosamente y muchas veces cada bocado, procura que cada bocado sea una porción pequeña y presta atención a su textura en tu boca y el sabor que tiene.
  • Si te distraes con pensamientos regresa al momento presente respirando profundamente inhalando por la nariz y exhalando por la boca.
  • Abre tu curiosidad a las emociones que acontecen mientras comes, cómo te hace sentir eso que estás comiendo y experimentando en cada mordida.
  • No juzgues tu experiencia, no hay forma de hacerla bien o mal, vive tu experiencia tal como es.

 

Uno de los beneficios de practicar atención plena mientras comes de una forma cotidiana y como hábito es que poco a poco se eleva tu consciencia de saciedad en tu cuerpo y podrás notar la porción de comida que verdaderamente necesitas.

Recuerda que la consciencia es el primer paso. Haz consciente tu experiencia al comer.

“Conéctate a través de tu relación con la comida”.

Ana Arizmendi

Cuéntame tu experiencia en los comentarios.

 

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